Cómo reconocer un buen vino sin ser un experto. ¡7 pasos infalibles!

Cómo reconocer un buen vino sin ser un experto

¿Quieres saber cómo reconocer un buen vino a primera vista? Aunque no lo creas es más fácil de lo que parece y en Lista Discoteca te ayudaremos a que forjes tu propio criterio en pocos minutos. Lo más importante es que el vino te guste, pero también hay varios puntos de equilibrio fundamentales que te ayudarán a definir su calidad como todo un sommelier.

Formas para diferenciar un buen vino ¡Que no te engañen!

Lo primero que debes saber es que si el vino mantiene un equilibrio básico entre aroma, sabor y color estás frente a un buen vino. Otras condiciones que también deben estar presentes es el equilibrio entre el dulzor, la acidez, el tanino y el alcohol. Cuando el vino es equilibrado es un excelente acompañante para la mayoría de los platos. Partiendo de esta base, estos 7 pasos te guiarán en esta aventura.

1- Limpidez y transparencia

El primer paso de la degustación es mirar la copa y analizar el aspecto del vino, el cual debe ser limpio y aunque los vinos más viejos tienden a ser más turbios, la presencia de sustancias en suspensión es un defecto. Para apreciar esto, se debe colocar la copa en posición vertical, a la altura de los ojos y con la fuente de luz hacia otra parte. Un buen vino debe ser atravesado por la luz, pero debes tener presente que en el caso de los tintos ésta se reduce. Si el vino es opaco, mate o no está claro, desconfía.

2- Brillo

Un buen vino debe reflejar la luz y el equilibrio. Este aspecto te hará saber sobre su acidez y también sobre la cantidad de materia que posee. La ausencia de brillo es un indicativo de poca acidez y sabor. El brillo es fundamental en vinos blancos y espumosos, sin embargo tiende a desaparecer con la edad.

3- Fluidez

La fluidez se determina observando el vino en su caída al verterlo. La viscosidad en un vino es señal de un defecto en su elaboración, mientras que la fluidez indica juventud. Si el vino es dulce se hace más denso, ya que la fluidez es menor por la presencia del azúcar y el alcohol. Según la fluidez los vinos pueden ser acuosos, sedosos, grasos, suaves, aterciopelados, viscosos u oleaginosos.

4- Efervescencia

Ésta se encuentra en los vinos espumosos como el cava, el champagne o el prosecco. Si se encuentran en vinos tintos pueden ser señal de una segunda fermentación. En los espumosos los parámetros a observar son: el tamaño de la burbuja, la intensidad de desprendimiento y la persistencia, la cual debe ser constante y abundante.

5- Color

El color del vino ayuda a definir la variedad de la uva, su origen o edad. Es el parámetro más importante de la fase visual y dependiendo del vino se apreciará una gama de colores diferente. El rojo vivo en un tinto es señal de juventud y frescura y en los blancos, el oscurecimiento es muestra de oxidación.

6- Aroma

El aroma es esencial en el mundo de los vinos y ayuda también a determinar la variedad de la uva, el procedimiento utilizado en su elaboración, la edad, entre otros aspectos y se clasifican en tres categorías, primario (definen la cepa), secundario (tienen que ver con la fermentación alcohólica y maloláctica) y terciarios (se relaciona con el bouquet adquirido durante la crianza del vino en barrica y su etapa de maduración en la botella).

7- Sabor

Esta es la fase final de la cata, un pequeño sorbo te bastará para examinar la dulzura, el equilibrio entre el alcohol y la acidez así como también su tanicidad, que es la sensación de astringencia y aspereza. La textura de un vino debe ser amable y el sabor también debe permanecer en tu paladar, incluso después de ser tragado.

Aplica estas técnicas y verás cómo lograrás distinguir rápidamente un buen vino. La clave está tanto en la experimentación como en la moderación. ¡Tenlo siempre presente!