¿Cuál es el origen del brunch?

¿Cuál es el origen del brunch?

¿Te han invitado alguna vez a un brunch? El término brunch no es más que la unión entre la palabra “breakfast”, que en inglés significa desayuno y “lunch”, qué quiere decir almuerzo. Esta comida que para muchos no es más que un desayuno tardío o un almuerzo temprano, es una tendencia gastronómica de tradición inglesa cuya popularidad ha ido en aumento desde hace varios años y ahora mismo en Lista Discoteca te explicaremos sobre qué trata.

¿Qué incluye un brunch?

Cada día es más fácil encontrar restaurantes, hoteles y diversos establecimientos que incluyen el brunch como una de sus ofertas y lo más común es que la propuesta pase a formar parte de la carta usualmente durante los fines de semana y días festivos, entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.

Se tiene registro que esta costumbre se originó en la Inglaterra de finales del siglo XIX entre las familias de clase alta, quienes realizaban estas copiosas comidas a la vuelta de su cacería dominical. Un artículo publicado en una revista satírica londinense de la época, también hizo referencia al brunch como una suerte de buffet que los sirvientes preparaban para sus jefes los domingos, día de la semana que por lo general les daban libres. Esta costumbre pronto se extendió a los Estados Unidos, donde el brunch es también una importante tradición sobre todo en grandes ciudades como Nueva York, Chicago o Los Ángeles.

Qué debe incluir un buen brunchEl brunch no es una simple comida, puedes verlo casi como un evento social, familiar o incluso como una oportunidad de hacer negocios, porque independientemente a la noche que hayas tenido, el brunch debe incluir un cóctel como el Bloody Mary (zumo de tomate, vodka, especies, limón y apio), la Mimosa (zumo de naranja con cava) o el Bellini (zumo de melocotón con cava), así como también champagne y cerveza.

En cuanto al menú, puede variar un poco de acuerdo al país en donde se prepare, pero por lo general suelen ser tipo buffet e incluyen platos que se sirven en el desayuno como pancakes, tostadas francesas, gofres, bacon, huevos benedictinos, fritos, revueltos o a la ranchera, quesos y embutidos, bollería, miel, mermeladas, mantequilla, fruta fresca de temporada, yogur con cereales, café, te y zumos naturales. También suele haber platos que forman parte del almuerzo como ensaladas, verduras frescas, carnes asadas o ahumadas, aves, mariscos, pescados como el salmón, ibéricos, sopas, tortillas, pizzas o incluso hamburguesas. Los dulces fríos y calientes también forman parte de los brunch más prolíficos, pero por lo general los postres nunca faltan.

¡Larga vida al brunch!

Si bien en España este clásico anglosajón no era muy conocido hace algunos años, hoy podemos afirmar que los brunch se han hecho bastante populares entre jóvenes y famosos. En Barcelona por ejemplo, puedes encontrar alguno de los mejores lugares para poder disfrutarlo, lo importante es que dispongas de tiempo para comer relajado junto a tus familiares o amigos. ¡No te arrepentirás!